Sobre este proyecto

Escena del pueblo en Cien Rifles con tren, soldados y campesinos durante la revolución mexicana
Plano general del poblado revolucionario en Cien Rifles (1969), con figurantes, soldados y colgados junto a la vía del tren.

“Villamanta en el cine” nace con la ilusión de rescatar y compartir una parte olvidada pero fascinante de la historia de nuestro pueblo: los años en los que Villamanta se transformó en escenario de películas del oeste, de aventuras y de acción, cuando sus calles, su estación de tren y sus campos se convirtieron, por un tiempo, en tierra de cine.

Entre los años 60 y 70, Villamanta acogió numerosos rodajes de lo que hoy se conoce como el Spaghetti Western, ese cine de vaqueros a la europea que tuvo tanto éxito en aquellos años. Por aquí pasaron directores, actores y equipos técnicos, pero también quedó algo mucho más importante: el recuerdo imborrable de todo un pueblo que vivió con emoción aquellos días.

Muchos vecinos participaron como extras, se acercaron a ver los rodajes o simplemente fueron testigos de cómo las cámaras cambiaban la rutina del día a día. Yo fui uno de esos niños, y esas memorias son parte esencial de este proyecto.

Recuerdo, por ejemplo, cómo en el rodaje de La Marca de Caín, todo el pueblo subió al cerro de la Estación para ver cómo descarrilaban un tren real que acabó cayendo por un puente al arroyo. El estruendo fue tal que todavía resuena en la memoria de quienes estuvimos allí, y los restos del tren se quedaron durante años en el cauce, donde jugábamos a vaqueros entre hierros retorcidos.

En el rodaje de Cañones para Córdoba, cuando las explosiones nocturnas sacudían la estación, un vecino se despertó sobresaltado gritando: “¡Que vienen los Nacionales!”, provocando la carcajada general mientras las madres charlaban al fresco en las puertas de casa.

Otros rodajes nos dejaron recuerdos entrañables, como la vez que mi abuela trabajó como asistenta en la caravana de Soledad Miranda durante el rodaje de Cien Rifles. Recuerdo cómo mi abuela me traía a casa los terrones de azúcar que le daba Soledad Miranda, como si fueran caramelos de cine. Fue también durante aquel rodaje cuando buscaban niños para salir de extras y, emocionado, salí corriendo para avisar a mi madre… pero con la emoción del momento, pisé una botella rota y me clavé el cristal en el pie. Don José, me tuvo que poner tres “lañas” y se esfumó mi sueño de ser actor.
Dicen que el que me sustituyó fue Lorenzo Lamas… 🤣 🤣

Este proyecto no pretende ser solo una recopilación de películas. Quiere ser un homenaje a esas historias pequeñas, a esos momentos compartidos, a un Villamanta que por un tiempo fue parte de la magia del cine y que merece ser recordado.

Porque Villamanta fue, es y será, un lugar de cine.

👉 Si quieres conocer más sobre cómo vivimos aquellos años, puedes ver esta entrevista donde cuento algunas de estas anécdotas:
🎥 Ver la entrevista completa en YouTube

“Décadas después, Villamanta sigue recordando aquellos días en los que fue cine…”

Carrete de película desplegándose sobre fondo rojizo, con imágenes de películas rodadas en Villamanta y el texto “Cuando Villamanta fue Cine”.

Cuando Villamanta fue Cine

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